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“El objetivo del viaje fue lo que más lo llena a uno, el vivir experiencias como esta. Ver la felicidad de los niños al recibir cada regalo y cada abrazo. Ver al Coronel Rincón alzar a los más pequeños y hablar con ellos. Ver cómo los niños abrazaban con cariño a la Capitana Leal. Cada uno de esos momentos son inolvidables e invaluables. Uno se alegra mucho al conocer estas actividades y sobre todo al participar de ellas teniendo la oportunidad de poner ese granito de arena para mejorar la vida de alguien más”.


Escrito por: Ana María Nieto


Actualmente el desarrollo social se ha enfocado en aquellas personas que deciden entregar su trabajo, esfuerzo, tiempo y conocimiento para contribuir a la sociedad, en donde uno de sus principales objetivos es sumar y querer hacer algo para lograr ayudar y crear conciencia de lo que vivimos; esto, a través de un sistema llamado voluntariado.

 

Muchas personas se suman para ser parte de estos programas de voluntariado y unirse por diversas causas, pero no solo las personas están decididas a querer ayudar y en querer estos cambios que tanto se buscan. Hoy en día, varias organizaciones y empresas están dispuestas a aportar con diferentes programas de Responsabilidad Social y voluntariados para hacer de este mundo, uno más humano.

 

Es por esto que Uniandinos cuenta con un área de Responsabilidad Social y con un programa de voluntariado que viene impactando en el Congreso Nacional Uniandino desde hace 24 años. Desde entonces, ha procurado construir una comunidad que permita aportar al desarrollo social del país, contando con más de 400 organizaciones sociales afiliadas al programa y alrededor de 400 voluntarios Uniandinos que en la actualidad buscan ponerse de la mano de diferentes aliados estratégicos.

 

Camilo Luna, es un voluntario Uniandino, tiene 27 años, es Administrador de Empresas de la Universidad de los Andes, cuenta con un MSc en Administración de Empresas de la CATÓLICA-LISBON School of Business & Economics de Lisboa, Portugal. Para él ser voluntario ha sido una experiencia única. “Sin duda alguna, lo más enriquecedor en lo que he participado hasta el momento ha sido la vinculación como voluntario en la Asociación. Estas experiencias empezaron casi que por casualidad”, dice Luna.

 

En diciembre del 2017, Uniandinos organizó una recolecta de regalos para entregar y hacer felices a niños de escasos recursos. Afiliados y colaboradores donaban regalos para llevar a diferentes zonas aisladas del país con ayuda de la Fuerza Aérea. Camilo, junto con su mamá y su hermana, queriendo entregar una navidad especial para estos niños, compraron gran cantidad de regalos y los llevaron a Uniandinos.

 

“En algún momento había visto la posibilidad de ir a entregarlos con el apoyo de la Fuerza Aérea, pero en ningún momento se me pasó por la cabeza que yo pudiera ser escogido para esto”. Camilo fue llamado a ayudar con la entrega de los regalos el 28 de diciembre del 2017, pero por la época del año era probable que el viaje se retrasara y pasara noche buena en la base de Marandúa en Vichada; sin embargo, a él esto no le molestó y emprendió este viaje junto con su hermana y la Fuerza Aérea Colombiana para hacer felices a muchos niños.

 

“El objetivo del viaje fue lo que más lo llena a uno, el vivir experiencias como esta. Ver la felicidad de los niños al recibir cada regalo y cada abrazo. Ver al Coronel Rincón alzar a los más pequeños y hablar con ellos. Ver cómo los niños abrazaban con cariño a la Capitana Leal. Cada uno de esos momentos son inolvidables e invaluables. Uno se alegra mucho al conocer estas actividades y sobre todo al participar de ellas teniendo la oportunidad de poner ese granito de arena para mejorar la vida de alguien más”, menciona Camilo.

 

Para él esta fue una experiencia inolvidable, que lo impulsó a seguir ayudando. A partir de allí decidió unirse al programa de voluntariado del área de Responsabilidad Social de Uniandinos y ha aportado en diferentes labores. Una de ellas, ha sido en proyectos como la renovación de la página web de la Fundación mi Felicidad.

 

En este proyecto Camilo no solo pudo aportar con sus conocimientos para la renovación de esta página web, sino también, ir a estos lugares a ayudar a los niños y sus familias junto con Janneth Pardo, fundadora y directora de la Fundación. Para Luna ir a ayudar no es solo enseñar, sino aprender de la realidad de muchas familias, es una oportunidad para abrir los ojos y ver el mundo de una manera diferente.

 

“Solo me queda agradecer al área de Responsabilidad Social, a las personas que participan en el programa de voluntariado; a las fundaciones que están entregándolo todo por cambiarle la vida a personas con menos oportunidades que las que hemos tenido la mayoría de nosotros; a las grandes personas como Janneth que entregan su vida a hacer de estas Fundaciones un hecho; y finalmente a  Uniandinos quien ha sido el punto de encuentro, el que nos acerca a todo esto y nos da la posibilidad de ayudar y aprender del mundo y de nosotros mismos”, dice Camilo.

 

Pero Luna no es la única persona que quiere aportar con sus conocimientos; como él existen muchos, entre ellos Bianca Suárez, voluntaria de Uniandinos y profesora de Semiótica de la Universidad Nacional, profesora de Gestión en la EAN y de Comunicaciones en la Universidad Javeriana. Sus experiencias de voluntariado se han enfocado principalmente en la realización de páginas web y estrategias de comunicación. “Lo que me motivó fue brindar mis conocimientos a los demás, me encanta el proceso de voluntariado y me fascina la sensación de poder realmente realizar una transformación social de alguna manera, saber que uno puede realmente aportar al desarrollo, no solo económico y de algunas personas, sino también al desarrollo de Colombia, ¡eso me motivó un montón!”, menciona Suárez.

 

Con el programa de voluntariado Bianca aportó todo su conocimiento con los objetivos iniciales para algunas páginas web, el uso de blogs, el uso de estrategias sociales que tuvieran un impacto para que muchos donantes se acercarán a Uniandinos y más voluntarios sigan aportando a esta comunidad. “Quiero que realmente se genere una conexión, un vínculo como cuando entras a una familia, ese vínculo que te va a hacer donar toda tu vida, o generar un hábito de donación en las empresas de Responsabilidad Social, es un vínculo que tiene que ser emocional, que le genere una utilidad a las personas que quieren ser voluntarias o donantes, esto a través de una estrategia de Comunicaciones, que es lo que sé hacer”, dice Bianca.

 

Un día normal para Bianca, es dedicado a ser voluntaria a través de su profesión como profesora; actualmente asesora a una empresa llamada Fundación Jac, dedicada a la innovación a través de un emprendimiento social que se hace en diferentes regiones como La Guajira; esta Fundación también va al campo y trabaja con niñas que tienen una perspectiva de género, les enseña la importancia de conocer sus problemas y pensar en posibles soluciones innovadoras; todo esto a partir de una tecnología STIM (ciencia, innovación, tecnología y matemáticas).

 

De igual forma, se encuentra haciendo un Plan de Medios con los estudiantes, para que ellos tengan más reconocimiento, visibilidad y entre todos conseguir más donantes esto es en una empresa llamada Nativos, que se dedica a la innovación social, que busca extraer químicos naturales y crear productos cosméticos básicos en Putumayo, para luego traerlos a Bogotá y finalmente exportados al exterior. “Mi experiencia como voluntaria fue donar unas horas de mi vida, que es realmente dar clases sobre cómo hacer ciertas cosas y sobre cómo pensar otras, ayudo a resolver problemas de mis estudiantes y esto es lo hago normalmente a diario”.

 

En el 2019 el área de Responsabilidad Social espera fomentar y fortalecer las nuevas líneas de voluntariado: Mentorías, Asesorías, Formación o Facilitación y Campañas con Responsabilidad Social. Asimismo, Uniandinos seguirá creando espacios de formación y capacitación para organizaciones y emprendimientos sociales en conjunto con la Cámara de Comercio de Bogotá y el programa Aflora de la Fundación Bolívar Davivienda como el Encuentro Responsable, que este año llega a su décima versión.

 

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