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Después de dos años y medio desde su fundación, Viewy es ejemplo de esfuerzo y perseverancia. Fruto de ello son las dos ocasiones en que han ganado el 100 Open Startups, una competencia donde participan más de 600 emprendimientos y que funciona con una metodología de ‘speed dating’, donde los participantes van al evento y a través de una aplicación acuerdan citas con directivos de empresas para presentar su idea. Si esta gusta, se obtiene una calificación. Tan bien les fue, que se llevaron la victoria, primero en Colombia en 2017, y meses después en la versión latinoamericana en Brasil.


Escrito por: Jose David Pataquiva


En Colombia, el emprendimiento digital está en auge. Casos exitosos como Rappi, Merqueo, Platzi y MedicApp, entre otros, son muestra del crecimiento exponencial de la cultura emprendedora digital en el país. Sin embargo, según la Cámara de Comercio de Bogotá, durante el primer año solo sobrevive un 55% de las empresas creadas, y al cuarto año solo un 25%.

 

Buscando contribuir a la sostenibilidad de este tipo de iniciativas, Uniandinos cuenta desde su Centro de Desarrollo Profesional con todo un programa de emprendimiento que brinda un acompañamiento integral a las ideas de negocio de los egresados a través de charlas, talleres, eventos y un espacio de coworking diseñado especialmente para los emprendedores.

 

Precisamente, uno de los emprendimientos que dieron sus primeros pasos en este espacio es Viewy, una startup que usa la tecnología para ofrecer toda una gama de experiencias. “Nosotros hacemos campañas, experiencias para mercadeo, ventas y entrenamiento en las empresas utilizando realidad virtual y realidad aumentada”, explica Manuela Ospina, psicóloga de la Universidad de los Andes y cofundadora de esta empresa.

 

Manuela comenzó este emprendimiento cuando aún se encontraba estudiando. Gracias a algunas conexiones de networking que obtuvo en la Universidad, ella y los otros tres fundadores supieron que en Uniandinos existía un espacio de coworking donde podían trabajar y comenzar a materializar sus ideas de negocio.

 

Según Manuela, la Asociación “le ofrece grandes beneficios a los uniandinos. Mi calidad de asociada nos permitió a las personas del equipo (…) disponer de un espacio donde podíamos compartir con otros emprendimientos y estar enterados de qué ideas nuevas estaban surgiendo”.

 

Viewy ha participado en dos versiones del Coworking Experience, un evento de la Asociación especializado para startups. Allí, tuvieron la oportunidad de darse a conocer un poco más y explicarle a la gente qué era Viewy y a qué le estaban apuntando.

 

Así, poco a poco, fue tomando forma esta idea, que nació cuando por motivos de estudio algunos de los fundadores viajaron a China y a Dubái, donde identificaron que la realidad virtual y aumentada pasaba por una expansión acelerada, y que esta era una tendencia a nivel mundial.

 

A pesar de no contar con los conocimientos específicos, estos jóvenes se arriesgaron y demostraron que no es necesario ser un experto en algo para hacer empresa. “Es tener visión: qué quieres hacer con tu emprendimiento. Y entender que no te las sabes todas y que necesitas de expertos para que complementen tu idea”, afirma Manuela.

 

Al principio, comenzaron realizando videos de 360°. Con una cámara, se pusieron en la tarea de grabar, explorar, practicar y ensayar. “De hecho, yo era de las que grababa sin saber de cine o producción”, cuenta Manuela. Algún tiempo después, pasaron a crear contenido en 360° con videos animados netamente construidos en computador, y experiencias donde el usuario puede interactuar con el entorno.

 

Con la realidad virtual se puede lograr que la gente se sumerja en un mundo distinto al de su vida real. Es, a través de unas gafas, poder ver otro espacio en ángulo de 360°, ponerse en los zapatos de otra persona, teletransportarse a otro lugar. Y esto genera una empatía y recordación de marca mucho más grande.

 

Según Manuela, esta tecnología provoca un fuerte impacto a nivel cerebral. “Por ser una experiencia inmersiva que inhabilita otro tipo de distractores, activa tres partes del cerebro: el sistema límbico, el neocórtex, y el cerebro reptiliano, que controla los instintos del ser humano”. En conjunto, se produce una recordación del 85% de la información, lo que define el valor diferencial de la propuesta de Viewy.

 

Después de dos años y medio desde su fundación en 2017, Viewy es ejemplo de esfuerzo y perseverancia. Fruto de ello son las dos ocasiones en que han ganado el 100 Open Startups, una competencia donde participan más de 600 emprendimientos y que funciona con una metodología de ‘speed dating’, donde los participantes van al evento y a través de una aplicación acuerdan citas con directivos de empresas para presentar su idea. Si esta gusta, se obtiene una calificación. Tan bien les fue, que se llevaron la victoria, primero en Colombia en 2017, y meses después en la versión latinoamericana en Brasil.

 

Viewy espera en el futuro próximo expandirse a nivel Latinoamérica, generar empleo y construir país. Como lo dice Manuela, “creo que a eso es a lo que le debemos apostar los emprendedores: a pensar colectivamente”.

 

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