SUSCRIBASE

Hace veintiocho años, Antonio Sánchez se convirtió en el managing partner en Colombia de Boyden, firma pionera en selección de ejecutivos a nivel global. Esta compañía fue fundada en Estados Unidos por Sidney Boyden, en 1946, como producto de la difícil situación en la posguerra, donde muchas compañías requerían reestructurar y restablecer sus negocios.


Escrito por: Carolina Tobar Amorocho


En 1984 llegó Boyden al país, y desde entonces se ha enfocado en buscar el mejor talento para sus clientes: una gerencia media-alta, asistiéndolos como consultores externos en su proceso de selección, ya sea para cargos nuevos, compañías que están entrando al país, o para cargos que se dan producto de las rotaciones internas.

Hablamos con Antonio Sánchez sobre la ubicación laboral en Colombia, su experiencia trabajando en Boyden, las dinámicas de las headhunters y las perspectivas sobre el empleo en Colombia. Esto fue lo que nos contó.

Cuéntenos un poco de su experiencia en Boyden.

 

Yo vengo del sector real, antes de haber trabajado en consultoría, y ha sido una experiencia maravillosa. El hecho de haber trabajado con ejecutivos de diferentes sectores le proporciona a uno la posibilidad de conocer muy a fondo lo que está pasando no sólo en el mercado laboral, sino también en los diferentes sectores de la economía.

 

¿Cuál es su perspectiva de la situación del empleo en Colombia?

 

Cuando yo hablo del empleo me refiero a la punta del iceberg, nosotros solamente manejamos un poco de los procesos de selección que existen. Un porcentaje muy bajo en lo numérico, ciertamente muy importante en lo ponderado.

 

Yo diría que el empleo en Colombia está relativamente bien, con los cambios que se proyectan por la etapa preelectoral que vive el país. Sin duda ha tenido una desaceleración en algunos sectores; en motores de la economía, como el sector energético, también se ha visto una disminución de nuevas compañías entrando al país, que hacen que ya no haya tanta demanda por empleo. En general, yo diría que sigue siendo dentro de los países de la región latinoamericana, un mercado mejor que en otros lugares.

 

¿Cómo ve las dinámicas y el futuro de las headhunters en Colombia?

 

Es una bonita pregunta porque hoy en día nosotros los headhunters debemos ser vistos por nuestros clientes como unos asesores que podemos proveer un servicio más integral, tanto a las empresas como a los ejecutivos. Hoy en día las compañías están esperando de nosotros una aproximación mucho más profunda, donde entendamos mejor la dinámica de los negocios de nuestros clientes, donde podamos proporcionarles soluciones mayores, no simplemente reclutamiento, sino saciar otras áreas de gestión del talento.

 

Qué importa más: ¿los títulos académicos o la adaptabilidad en escenarios de cambio en economías globales?

 

Yo creo que depende. Cuando estamos hablando de profesionales de una experiencia limitada, recién egresados o con pocos años de trayectoria profesional, es factible que los títulos tengan una relevancia como factor diferencial, como factor que pueda llevar a un sentimiento por parte de la compañía para su reclutamiento. Una vez que el ejecutivo va creciendo profesionalmente, esos títulos tienen una menor ponderación respecto a otras competencias y otras habilidades. Ahí es donde factores como adaptabilidad, recursividad, liderazgo, trabajo en grupo, etcétera, juegan un factor más importante que si la persona tiene un posgrado, una maestría o estudios adicionales; la experiencia misma también tiene un valor importante.

 

¿Qué consejo le daría a la gente al buscar un empleo de alto nivel?

 

Yo diría que el mejor consejo que les podría dar a las personas de alto nivel es que puedan conocer muy bien cuáles son sus competencias, qué hace que sean exitosos, qué es lo que los motiva y los diferencia versus el universo de los profesionales en un mercado. Que miraran flexibilidad, que conocieran hacia dónde van los mercados, que supieran planear su carrera, cuándo y cómo darse esos cambios profesionales que normalmente tienen que dar, que no se aferraran al statu quo, y que como premisa buscaran los cambios, no necesariamente de empleo, pero sí de liderazgo, de mentalidad hacia los negocios.

 

¿Qué deberían tener en cuenta los estudiantes que se proyecten a cargos de ejecutivos VIP?

 

En este caso, sí diría que una buena formación. Que supieran cuándo y en qué focalizar sus estudios a nivel de posgrados o maestrías, que no lo hicieran por competitividad, porque a veces uno encuentra muchachos que salen de estudios de pregrado y, en razón a que no encuentran oportunidades inmediatas de vinculación, optan por hacer posgrados. No es que esté mal, pero siempre es importante poder encontrar una experiencia que los complemente, que les muestre qué es lo que les puede gustar y para qué son buenos.

 

Que eviten concentrarse solamente en la cátedra y los estudios, que busquen de una manera más estratégica qué es lo que quieren, traten de trabajar en lo que les gusta, que no prevalezca la parte económica. Que traten de tener un poco más de estabilidad, vemos en los millennials que están rotando con demasiada frecuencia; tratar de no hacerlo con tanta frecuencia, que asuman compromisos más a largo plazo porque eso es lo que quieren las empresas, eso se los cobra el mercado.

 

¿Qué tan apetecidos son los Uniandinos en el mercado, desde su punto de vista?

Muy apetecidos, están muy bien rankeados, y para nosotros es un sello de garantía que la persona haya salido de una universidad como los Andes. El posicionamiento de algunas universidades está dado por las facultades. Curiosamente, en el caso de la Universidad de los Andes, está muy generalizado. Me explico, hay otras universidades que son sobresalientes en algunas facultades, pero en otras no; no hay un promedio de excelencia; en el caso de los Andes, cualquiera de las facultades y la multidisciplinariedad de carreras están bien posicionadas. Esto hace que los mismos reclutadores y las empresas busquen al Uniandino como una muy buena opción.

 

Tal vez, lo único que le podría faltar al Uniandino, no como crítica, sino como complemento, es una mayor interacción a nivel de pregrado con el mundo real. El poder salir a ese mundo de una manera mucho más genuina y que pudiese complementar en su grupo de profesores con personas más cercanas al mundo real.

 

Otros articulos de esta edición

Ariel Capote busca mejorar la vida de la sociedad implementando un generador de oxígeno para aplicaciones a pequeña escala de piscicultura.

Edición | 620 visitas

La de Uniandinos en la costa Caribe, es ciertamente una historia que merece ser contada antes de que se diluya en el tiempo.

Edición 43 | 143 visitas
Artículos relacionados

Ariel Capote busca mejorar la vida de la sociedad implementando un generador de oxígeno para aplicaciones a pequeña escala de piscicultura.

Edición | 620 visitas

La de Uniandinos en la costa Caribe, es ciertamente una historia que merece ser contada antes de que se diluya en el tiempo.

Edición 43 | 143 visitas