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Estas características hicieron de los Andes un proyecto educativo de vanguardia en un momento histórico del país, en el cual las universidades privadas tenían en sus aulas la influencia de la pugna partidista. En este contexto histórico, el nacimiento de los Andes no obedeció solo al deseo de dar vida a otra universidad o a un interés exclusivamente educativo, sino a la intención de crear un nuevo país.


Escrito por: Emerson Martínez Velásquez


La Universidad de los Andes fue fundada el 16 de noviembre de 1948 por un grupo de jóvenes liderado por Mario Laserna Pinzón, siendo esta la primera institución de educación superior privada en Colombia de carácter laico e independiente de los partidos políticos.

En la década de 1940, el sistema universitario de Colombia no estaba formando el número de profesionales que el país necesitaba. Cuantitativa y cualitativamente era un problema que venía de años atrás. Sin embargo, el crecimiento económico del país le permitió a una gran cantidad de personas de la clase media y alta acceder a una mejor educación. Mario Laserna, gracias a la prosperidad de los negocios de su padre, viajó a Estados Unidos a estudiar matemáticas y humanidades en la Universidad de Columbia, Nueva York. Allí tomó como modelo a dicha institución para materializar su sueño de fundar una universidad privada, no confesional e inspirada en los modelos anglosajones.

Estas características hicieron de los Andes un proyecto educativo de vanguardia en un momento histórico del país, en el cual las universidades privadas tenían en sus aulas la influencia de la pugna partidista. En este contexto histórico, el nacimiento de los Andes no obedeció solo al deseo de dar vida a otra universidad o a un interés exclusivamente educativo, sino a la intención de crear un nuevo país.

Por esto, desde su fundación, la Universidad tuvo momentos cruciales que la catapultaron a ser, hoy en día, la mejor del país, teniendo como propósito ofrecer una educación de excelencia que cerrara la brecha de conocimiento de Colombia con los adelantos científicos del mundo.

 

Eduardo Aldana, ingeniero civil de la Universidad de los Andes, M. Sc. de la Universidad de Illinois y Ph.D. del Massachusetts Institute of Technology (MIT), y quien fue decano de ingeniería y rector de la Universidad de los Andes, además de ocupar varios cargos administrativos, fue partícipe del sistema “tres/dos”, una exitosa inserción de la Universidad en el escenario internacional, con el fin de proyectarse como un centro mundial de estudios e investigaciones, atrayendo profesores invitados del mundo entero e intercambiando alumnos, especialmente con las universidades norteamericanas.

 

Él cuenta que “el punto de inflexión para que la Universidad de los Andes dejara de ser una escuela a ser una institución educativa de renombre, fue cuando se enviaron estudiantes a formarse académicamente en Estados Unidos. Se creó la propuesta de que a los alumnos los enviaran a la Universidad de Illinois, a lo cual esta accedió sin problema. Illinois tenía la mejor facultad de ingeniería de Estados Unidos, y recibir a estudiantes de Los Andes –que en ese entonces podía decirse que era una escuelita, porque apenas estaba iniciando- era un gran avance para el prestigio de la Universidad.”

 

Aldana también relata que “el proceso selectivo para mandar a los estudiantes a Estados Unidos era muy complejo y no enviaban a cualquiera. En ese entonces entramos 120 estudiantes y solo 16 pudimos viajar, lo que demostraba que era muy selectivo. Por lo tanto, esa selectividad hizo que hubiese un reconocimiento por parte de la Universidad de Illinois a los estudiantes de los Andes. Y así mismo, otras universidades empezaron a recibir estudiantes uniandinos, entre ellas las de Notre Dame, Arizona y Pittsburg”.

 

Por otro lado, este ingeniero uniandino narra cómo “la MIT, en esa época, había lanzado un programa interamericano en ingeniería civil, que tenía como propósito modernizar la enseñanza y el uso de las herramientas educativas, especialmente los computadores. En ese entonces, había un computador que iban a retirar de Bavaria, un 650, para reemplazarlo por un computador más comercial, y entonces se solicitó que se donara ese computador a los Andes, siendo así la primera universidad que tenía un computador en Colombia. Eso nos dio mucho prestigio a nivel nacional”.

 

Finalmente, Aldana hace un resumen de cómo la Universidad logró reunir una muy buena suma de dinero, con el fin de mejorar las instalaciones y así lograr el prestigio con el que hoy en día cuenta los Andes:

 

“Con Ramón de Zubiría como rector se logró la expansión de la facultad de ingeniería. Algo muy difícil en ese entonces, porque se necesitaba mucho dinero. Sin embargo, aparece la Fundación Ford, la cual hace una evaluación de la facultad y envía a dos personas, quienes determinaron que el programa de ingeniería de los Andes era uno de los más completos de América Latina, con uno de los mejores enfoques, y eso nos abrió las puertas para recibir por parte de ellos una donación de 500.000 dólares, que para la época eso era mucho dinero. Así, el desarrollo de la facultad de ingeniería es la que le da el prestigio a los Andes, si no, sería hoy en día una universidad más. A partir de esto, el banco interamericano también nos abre las puertas y nos prestan 1 millón de dólares. Eso era un milagro, porque se necesitaba el aval del Gobierno, y al ser una universidad privada era más difícil. Así, con ese préstamo, en el año 1966 se logra construir un edificio con laboratorios”.

 

La llegada de don Ramón -como siempre se le conoció dentro y fuera de la institución- en 1962, significó la expansión de la facultad de Ingeniería y los programas de investigación científica, además de darle un cambio de filosofía a la Universidad, no solo concentrando los esfuerzos de la Universidad en las ciencias exactas o naturales, sino que hubo preocupación por la formación humanística de los estudiantes, dándole ese salto de calidad que terminaría de posicionarla como un modelo a seguir en Latinoamérica. Desde la rectoría provino un respaldo a la enseñanza de ciencias socio humanísticas, como respuesta a la necesidad de restablecer un balanceado equilibrio en la formación general de los estudiantes en materias como Ciencia Política, Antropología e Historia de Colombia.

 

Posteriormente, Eduardo Aldana, en 1989, como miembro del Consejo Directivo, creía que la Universidad debía revisar los criterios de participación de sus miembros en temas políticos y formar la élite gobernante del país, porque de no hacerlo se correría el peligro de contribuir a los males de la nación. Se replanteó así la idea de que en los Andes solo se podía abordar la política académicamente, para tener desde ese momento una participación en la política partidista y estar vinculada a ella.

 

Con la llegada de César Gaviria a la Presidencia de la República en 1990, hubo un antes y un después en la realización académica de la Universidad. Esta, sin duda, fue el principal apoyo institucional que tuvo Gaviria en su etapa como presidente y, por consiguiente, recurrió a los egresados de la Universidad para puestos claves en su administración. Designó a Rafael Pardo Rueda, economista de los Andes, como primer ministro de defensa civil y a Manuel Rodríguez, ingeniero industrial de la misma, como ministro del Medio Ambiente. De ahí en adelante la participación de egresados ha sido activa. Durante los ochos años de Gobierno de Juan Manuel Santos, contó con egresados uniandinos en los ministerios y, actualmente, en el gabinete de ministros de la presidencia de Iván Duque, son cinco los ministros egresados de los Andes.

Para Pablo Navas Sanz, actual rector, quien es ingeniero industrial de la Universidad de Cornell y Magíster en Administración de los Andes, “lo que ha logrado la Universidad en 70 años es casi que milagroso. Los retos han sido muy grandes y debemos seguir en la filosofía de Francisco Pizano de no fundar una mejor universidad sino un mejor país. Ese seguirá siendo nuestro trabajo”.

Además, en cuanto a la designación de los nuevos ministros, en donde gran parte tienen estudios en la Universidad, cree que “el presidente Duque, que no es egresado de la Universidad de Los Andes, está dando un claro mensaje de que está tratando de buscar a los que realmente están mejor capacitados para hacer la labor en cada ministerio. Lo está haciendo con una gran independencia de las presiones políticas. Entonces, que el resultado final de egresados de Los Andes sea de una proporción tan alta nos da mucha satisfacción. Nos gusta que nuestros egresados apoyen y estén presentes como lo estuvieron los últimos ocho años en el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, y yo creo que para los estudiantes es un modelo, es ver que se puede llegar muy lejos, que la Universidad les da las herramientas para hacerlo, pero evidentemente es un esfuerzo individual de la persona llegar a que un presidente crea que es la persona más capacitada para liderar los distintos frentes”.

 

Así, a lo largo de los 70 años de vida de la Universidad de los Andes, y a partir del crecimiento y de la expansión que tuvo la institución a nivel nacional e internacional, el mayor motivo de orgullo ha sido que sus profesionales y egresados, hoy en día, estén representando a Uniandes y aportando significativamente al desarrollo económico, social, político, urbanístico y científico de Colombia.

 

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